Este 25 de marzo celebramos en nuestro colegio la solemnidad de la Anunciación del Señor, un momento significativo para nuestra comunidad educativa.
A través de un espacio de oración y reflexión, recordamos el “sí” generoso de la Virgen María, ejemplo de fe, confianza y disponibilidad. Esta instancia nos invitó a detenernos, agradecer y renovar nuestro compromiso de acoger con esperanza el llamado que Dios nos hace en nuestra vida cotidiana.
Como comunidad, seguimos fortaleciendo nuestra formación espiritual, promoviendo valores que nos inspiran a vivir con respeto, servicio y amor hacia los demás.


